Capítulo 7 · Los intrusos del sótano

Qué es un reflejo retenido

Respuestas automáticas del primer año que debieron apagarse, y por qué se asocian a un retraso madurativo de las redes.

Recurso de TDAH: Más allá del diagnóstico · Lic. Raymundo Martín del Campo Cruz · se actualiza con el tiempo

Qué encontró

  • Una revisión de la evidencia sobre reflejos primitivos retenidos y desarrollo.
  • Su persistencia se asocia con inmadurez y asincronía de redes.
  • Propone que inhibirlos puede acompañar un cambio funcional.

Qué no prueba

  • Es una revisión, no un ensayo.
  • Su población central es el espectro autista, no el TDAH.
  • No demuestra que integrar un reflejo mejore la atención.

Lo que hay hoy

  • Video «Qué es un reflejo retenido».
  • Transcripción literal del video.
  • La idea central del capítulo y las dos columnas de arriba.
  • Referencia verificada en PubMed.

Lo que viene

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Transcripción literal del video (9:36). El video habla de usted, como el libro.

La pregunta · 0:06

Toda casa tiene niveles. Están las habitaciones donde ocurre la vida, y en algunas casas hay también un sótano: no se ve, no recibe visitas, pero por ahí pasan los cables y las tuberías. Si algo falla abajo, lo de arriba empieza a portarse raro: la luz parpadea, la alarma salta cuando no debe. Y la familia, desde la sala, pelea con los síntomas sin saber que el problema nació más abajo.

Muchos padres escuchan por primera vez «reflejos primitivos» y piensan: eso suena a recién nacido; ¿qué tiene que ver con mi hijo de siete, nueve o doce años? Este video responde esa pregunta con un artículo concreto, y le dice también, con la misma claridad, lo que ese artículo no prueba.

Qué dice el libro · 0:59

El capítulo siete baja al sótano. Los reflejos primitivos son respuestas sensoriomotoras tempranas: casi todos están presentes al nacer, muchos desde el útero. Su función no es académica; es básica y brillante al mismo tiempo: ayudar al bebé a nacer, alimentarse, orientarse, protegerse, moverse, y empezar a generar la estimulación que permitirá construir el cerebro desde abajo hacia arriba. No son un error del diseño. Son el primer software de supervivencia.

El problema no es que existan. El problema es cuando siguen mandando más tiempo del que deberían. Un reflejo primitivo tiene sentido en un bebé; tiene mucho menos sentido en un escolar que necesita quedarse sentado, copiar del pizarrón, modular su sobresalto, sostener la línea media y mantener la cabeza quieta mientras los ojos leen. Cuando un programa temprano sigue activo más allá de su momento, deja de ser ayuda y empieza a ser interferencia. Por eso el libro los llama intrusos: no porque sean malos, sino porque siguen apareciendo donde ya no deberían dirigir la escena.

Y hay una idea que conviene grabar: el cerebro se construye de abajo hacia arriba, pero el control maduro termina operando de arriba hacia abajo. Primero las respuestas básicas; luego el cuerpo y su relación con el entorno; después los niveles superiores que modulan, inhiben y refinan. En palabras de casa: si la base no madura bien, el piso de arriba no manda bien; y si el piso de arriba no manda bien, el sótano sigue metiendo mano.

Qué dice el paper · 2:44

¿De dónde sale esa lectura? De un artículo de 2022 que conviene conocer con su etiqueta puesta.

Ese año, Robert Melillo, Gerry Leisman y un grupo de colegas de Haifa, La Habana, Ottawa y Nueva York publicaron en la revista Frontiers in Neurology una revisión titulada «Reflejos primitivos retenidos y potencial de intervención en los trastornos del espectro autista». Fíjese otra vez en las últimas palabras: espectro autista. Ya volveremos a eso.

Lo que hacen es revisar la literatura y ordenarla en un marco. Primero, describen qué son los reflejos primitivos y de dónde se controlan: desde múltiples regiones del tronco encefálico, primero las más bajas y luego las más altas, hasta que el desarrollo del lóbulo frontal termina por inhibirlos «de arriba hacia abajo». Cuando hay daño o disfunción frontal, esos reflejos pueden reaparecer, y la neurología los conoce como signos de liberación frontal.

Segundo, plantean el mecanismo que el capítulo aprovecha: si hay retraso en la proyección ascendente del desarrollo, las áreas más avanzadas del cerebro pueden retrasarse en su maduración, y eso a su vez demora o impide el control descendente que normalmente apaga esos reflejos. Un retraso en unas redes puede convivir con un adelanto en otras, y el resultado es una asincronía: habilidades dispares, síntomas dispares.

Tercero, recogen algo que la pediatría tradicional daba por cerrado: se asumía que estos reflejos quedaban inhibidos hacia el final del primer año, pero varios estudios indican que en un porcentaje de la población persisten hacia la infancia media e incluso la adultez, y que en personas con TDAH, autismo, Tourette y dislexia aparecen con más frecuencia y se consideran relacionados con retraso madurativo del sistema nervioso.

Y cuarto, la parte que da título al artículo: proponen que inhibir esos reflejos retenidos podría acompañar un cambio funcional positivo en el espectro autista. Eso es una propuesta. Guárdela con esa palabra.

Qué no prueba · 4:58

Lo que este artículo no prueba, dicho con todas sus letras.

Es una revisión, no un ensayo. Los autores no midieron a un grupo de niños ni compararon un tratamiento contra otro; leyeron lo publicado y lo ordenaron. Un marco coherente no es lo mismo que un resultado.

Su población central es el espectro autista, no el TDAH. Al TDAH lo menciona como uno de los cuadros donde los reflejos retenidos aparecen con más frecuencia, pero el artículo no es sobre su hijo con TDAH.

No demuestra que integrar un reflejo mejore la atención. Lo propone. Que eso funcione o no se responde con otro tipo de estudios. El libro es muy honesto en este punto: existe un ensayo clínico favorable, el más citado del campo, que lleva más de veinticinco años sin una réplica independiente; en el único estudio que midió el reflejo de Moro como resultado, el Moro no cambió, aunque sí cambiaron otras cosas que las familias notaron; y el estudio más grande que suele ofrecerse a favor de estos programas fue retirado por la revista que lo publicó, y en este libro no se usa como prueba de nada.

Y tres cosas que va a encontrar dichas con mucha seguridad y que no se sostienen: que un reflejo se «integra» en unas semanas; que unos ejercicios corrigen un diagnóstico; y que existe una prueba de casa con la que un padre puede concluir que su hijo tiene un reflejo retenido. La tercera es la que más daño hace, porque convierte la observación, que es útil, en un veredicto, que no le corresponde.

Qué significa para su casa · 6:52

Con eso en su lugar, ¿qué cambia en su casa?

Por ahora, una sola cosa: la jerarquía de la mirada. Este capítulo no es todavía para enseñar ejercicios ni para entrar a protocolos. Está aquí para que usted deje de pensar sólo «mi hijo tiene problemas de atención» y empiece a pensar «mi hijo quizá también tiene una base corporal y refleja que sigue interfiriendo con esa atención». Eso ya es una revolución, porque lo lleva a dejar de exigir sólo desde arriba y a respetar que el desarrollo tiene cimientos.

Cambia también lo que ve cuando su hijo sobresalta demasiado, no puede separar bien los movimientos del cuerpo, necesita mover todo para sentir dónde está, o arrastra postura y escritura como si todo le costara más de la cuenta. Desde fuera parece mala educación, nerviosismo, torpeza o manías. Desde dentro puede ser otra cosa: un cuerpo que todavía no terminó de sentirse gobernado desde arriba. Un niño así puede pasar gran parte del día estabilizándose, compensando, protegiéndose del sobresalto. Eso merece comprensión, no lástima. Comprensión estratégica.

Y cambia un riesgo. Después de este video, no empiece a ver reflejos retenidos en cada gesto raro, cada postura torpe o cada rabieta. Hay niños inquietos por mil razones, mala letra por múltiples causas, dificultades de atención que no pasan por reflejos. Los reflejos retenidos pueden ser una pieza importante, en algunos niños muy importante, pero no son la explicación única de todo. La fuerza del enfoque está en integrarlos con la hemisfericidad, la lateralidad, el ritmo, el equilibrio y la maduración frontal, no en usarlos como explicación mágica.

La salida · 8:46

Entre todos los intrusos del sótano hay uno que merece capítulo propio, porque tiene que ver con el sobresalto, la alarma y la sensación de vivir como si el mundo siempre estuviera a punto de irrumpir. El siguiente recurso es sobre él: «El reflejo de Moro», en raymundoneuro.com. Cuando el sistema de alarma del bebé sigue encendido en un niño de escuela.

Y lo de siempre, porque es verdad y porque es ley: este material es educativo e informativo. No sustituye la valoración clínica individual, consulta médica, diagnóstico profesional ni acompañamiento terapéutico. Los resultados pueden variar.

Soy el licenciado Raymundo Martín del Campo Cruz. Gracias por mirar.

Fuente. Melillo, R., Leisman, G., Machado, C., Machado-Ferrer, Y., Chinchilla-Acosta, M., Kamgang, S., Melillo, T., & Carmeli, E. (2022). Retained primitive reflexes and potential for intervention in autistic spectrum disorders. Frontiers in Neurology, 13, 922322. doi.org/10.3389/fneur.2022.922322 · Verificado en PubMed el 12 de septiembre de 2026.

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El reflejo de Moro

Cuando el sistema de alarma del bebé sigue encendido en un niño de escuela.

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