Capítulo 10 · Los demás guardianes del sótano

El patrón difiere por sexo

Un estudio con 80 niños encontró un patrón distinto en niñas y en niños. Es el primer hallazgo de ese tipo y aún no se ha replicado.

Recurso de TDAH: Más allá del diagnóstico · Lic. Raymundo Martín del Campo Cruz · se actualiza con el tiempo

Qué encontró

  • 80 niños con TDAH sin medicación (40 niñas, 40 niños) de 8 a 11 años, y 60 de comparación.
  • Los síntomas y el déficit de equilibrio se asociaron con el ATNR persistente en niñas y con el STNR en niños.
  • Los autores lo presentan como primera evidencia de mecanismos distintos por sexo.

Qué no prueba

  • Primer hallazgo, sin réplica independiente.
  • Asociación, no causa.
  • No dice qué reflejo tiene tu hijo.

Lo que hay hoy

  • Video «Los otros guardianes: un patrón distinto en niñas y en niños».
  • Transcripción literal del video.
  • La idea central del capítulo y las dos columnas de arriba.
  • Referencia verificada en PubMed.

Lo que viene

  • Guías de una página de TLR, STNR, Palmar, Babinski, Succión y Búsqueda.

Transcripción literal del video (9:37). El video habla de usted, como el libro.

La pregunta · 0:06

Si llegó hasta aquí, ya conoce a los tres guardianes más visibles del sótano: el Moro, que mantiene el sistema de alarma demasiado sensible; el Galant, que vuelve casi imposible quedarse quieto; y el ATNR, que enreda la línea media, la escritura y el seguimiento visual. Pero no son los únicos. El cerebro instala en los primeros meses todo un repertorio de programas automáticos, y cualquiera puede quedarse encendido de más.

Y hay una pregunta que muchas familias traen en voz baja: «lo que describen del TDAH no se parece a mi hija». Este video recorre a los otros guardianes con un estudio concreto de ochenta niños, cuarenta niñas y cuarenta niños, que encontró un patrón distinto en unas y en otros. Y le dice, como siempre, lo que ese estudio no prueba.

Qué dice el libro · 1:03

El capítulo diez es un recorrido, no un tratado: seis programas más, y de cada uno qué es, cómo se nota y por qué no es una condena. El reflejo de miedo-parálisis es el hermano mayor del Moro: si el Moro estalla hacia afuera, éste apaga hacia adentro. El niño que se queda mudo, se esconde, evita; el que parece «tímido» o «se ahoga en un vaso de agua». El reflejo tónico laberíntico organiza el tono según la posición de la cabeza; cuando persiste, es el niño «de gelatina» que se cuelga de la silla y apoya la cabeza en la mano, o el que se mueve rígido y no encuentra postura.

El reflejo tónico simétrico del cuello es la excepción del sótano: no está al nacer, aparece cuando el bebé aprende a gatear y se integra después. Cuando permanece, deja huella justo en la escuela: el niño que se enrosca sobre el pupitre, se sienta en «W» y tarda muchísimo copiando del pizarrón, porque levantar la vista y volver a encontrar el renglón le pone el cuerpo en contra. El palmar es la mano que aún no suelta del todo: lápiz apretado, letra tensa, y a veces la boca que acompaña a la mano. Búsqueda y succión son la zona de la boca: texturas de comida, sensibilidad en la cara, morder lápices, un habla que pidió más esfuerzo. Y el Babinski está en el pie: la base sobre la que se construyen la marcha y el equilibrio.

Lo que los une es una sola historia con varias caras: programas tempranos que debieron apagarse para dejar libre a la corteza, y que, encendidos, gastan recursos que el niño necesita para atender, escribir, hablar o sostener el cuerpo. Muchas conductas que parecen actitud son costo corporal. Y el libro pide resistir dos tentaciones: ignorarlos como cosa de bebés, o convertirlos en la explicación mágica de todo.

Qué dice el paper · 3:17

¿De dónde sale el dato de este capítulo? De un estudio publicado en 2021 en la revista Frontiers in Psychiatry, por Petr Bob, Jana Konicarova y Jiří Raboch, de la Universidad Carolina de Praga. Son los mismos autores del estudio de sesenta niños del video anterior, con una pregunta nueva.

Reunieron a ochenta niños con TDAH de ocho a once años, cuarenta niñas y cuarenta niños, todos sin medicación, y a sesenta niños de comparación, treinta y treinta. Y midieron cuatro cosas. Dos reflejos: el ATNR, con el niño de pie, brazos extendidos, mientras el examinador le gira la cabeza y observa si los brazos la siguen; y el STNR, el tónico simétrico, en posición de cuatro puntos, bajando y subiendo la cabeza para ver si los brazos se doblan. Cuatro tareas de equilibrio: de pie con los ojos cerrados, caminar talón contra punta hacia adelante, hacia atrás, y hacia adelante con los ojos cerrados. Y los síntomas, con el cuestionario de Conners que llenó la madre. Cada medida la tomaron dos examinadores independientes y se promedió.

Lo que encontraron es el título de la página: el patrón difiere por sexo. En las niñas, los síntomas de TDAH y el déficit de equilibrio iban ligados al ATNR persistente. En los niños, al STNR. Y no al revés. En el grupo de comparación casi no apareció ningún reflejo: dos niños con un ATNR leve, tres con un STNR leve, y nada más. Los autores lo presentan como la primera evidencia en la literatura médica de que el TDAH en niñas y en niños se relaciona con mecanismos de desarrollo distintos, y sugieren que la maduración más lenta en los varones podría tener que ver.

Un dato más: la fuerza de esas relaciones fue moderada, alrededor de cero punto cinco en una escala de cero a uno. Una relación clara, que deja mucho sin explicar.

Qué no prueba · 5:30

Lo que este estudio no prueba, para que usted lo use bien.

Es un primer hallazgo. Los propios autores lo dicen: primera evidencia. Hasta que otro equipo lo repita con otros niños, es una hipótesis bien planteada, no un hecho establecido. Esa réplica todavía no existe.

Es asociación, no causa. Que el ATNR y los síntomas vayan juntos en las niñas no dice que uno produzca al otro. Y no hubo intervención: nadie integró un reflejo y nadie midió si después algo mejoró. Los autores cierran proponiendo programas de movimiento, apoyados en un ensayo con niños con dislexia del año dos mil que sigue sin réplica independiente. Proponen; no prueban.

Y no dice qué reflejo tiene su hijo ni su hija. Es un grupo muy definido: sin medicación, con un subtipo concreto, diestros, sin otros diagnósticos, en dos clínicas de Alemania. Además, de los seis guardianes del capítulo, sólo el STNR tiene este dato; los otros cinco se describen desde la experiencia clínica del manual del Melillo Method™, que es guía, no experimento. Ningún reflejo se confirma en casa; explorarlo es trabajo de una valoración, con varias medidas juntas, como hicieron ellos.

Qué significa para su casa · 6:51

Con eso en su lugar, ¿qué cambia en su casa?

Cambia la mirada sobre las niñas. El TDAH en ellas suele verse distinto y detectarse más tarde: menos estallido, más desconexión, más esfuerzo silencioso. Este estudio dice que el cuerpo también da pistas en ellas, y quizá por otro camino: la línea media, la copia, el equilibrio con los ojos cerrados. Si su hija «no encaja» en lo que le describen, mírela con estas preguntas y no con las de otro perfil.

Cambia su hoja de catorce días, que gana seis preguntas del capítulo: ¿se bloquea o se apaga ante lo nuevo, más que explotar? ¿Se cuelga de la silla, se cansa sentado, busca recostar la cabeza? ¿Le cuesta de manera notable copiar del pizarrón al cuaderno? ¿Toma el lápiz con tensión y se fatiga al escribir? ¿Es muy selectivo con texturas de comida o muy sensible alrededor de la boca? ¿Su equilibrio y su forma de correr parecen menos estables que los de otros niños de su edad? Anote lo que vea como quien reúne pistas, no como quien dicta sentencia. Observar no es diagnosticar.

Y cambia una frase que va a leer por todas partes en su versión fácil. Lo documentado no es que un reflejo se integre sin importar la edad; es algo más sobrio y más útil: el sistema nervioso sigue respondiendo a la práctica organizada. La primera es una promesa sobre el resultado; la segunda es una razón para empezar. El orden del año de trabajo no cambia: primero el sótano, después la corteza. Sin convertir su casa en un circuito de ejercicios infinitos, con guía, y con resultados que varían de un niño a otro.

La salida · 8:51

Pero ningún cimiento madura en el vacío. El cerebro no se reorganiza sólo con buenos ejercicios: necesita un cuerpo que no esté peleando contra la inflamación ni contra la mala combustión del día. De eso trata el siguiente recurso: «El combustible del año», en raymundoneuro.com. Por qué la inflamación importa, dicho con sus límites.

Y lo de siempre, porque es verdad y porque es ley: este material es educativo e informativo. No sustituye la valoración clínica individual, consulta médica, diagnóstico profesional ni acompañamiento terapéutico. Los resultados pueden variar.

Soy el licenciado Raymundo Martín del Campo Cruz. Gracias por mirar.

Fuente. Bob, P., Konicarova, J., & Raboch, J. (2021). Disinhibition of primitive reflexes in attention deficit and hyperactivity disorder: insight into specific mechanisms in girls and boys. Frontiers in Psychiatry, 12, 430685. doi.org/10.3389/fpsyt.2021.430685 · Verificada en PubMed el 12 de septiembre de 2026; texto completo leído en PubMed Central el 14 de septiembre. Los seis reflejos del capítulo se describen desde el manual de formación del Melillo Method™, material clínico de formación, no publicación revisada por pares; de los seis, sólo el STNR tiene dato en este artículo.

Siguiente parada

El combustible del año

Por qué la inflamación importa, dicho con sus límites.

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